Si bien se suele pensar que la web de una marca debe ser eterna y no sufrir cambios importantes, lo cierto es que puede haber situaciones específicas en donde cambiar el dominio puede ser inevitable o incluso recomendable. ¿Cómo se debe encarar este proceso? A continuación, todo lo que debes saber.
Las preocupaciones que debe atender un negocio digital son cada vez más. Después de todo, a más ventajas y comodidades que brinda la era digital, también es mayor la competencia y los desafíos a encarar.
Por ejemplo, todo lo relacionado con la Inteligencia Artificial puede ser tanto una bendición como un reto, de acuerdo a la postura con la que se mire. Por ello, en este caso en particular, vamos a hablar de un tema que puede ser muy preocupante: cambiar el dominio web de una marca.
¿En qué momentos puede ser positivo cambiar el dominio web de tu marca?
Si bien se suele creer que un dominio web debe ser inalterable a lo largo del tiempo, ya que es parte esencial de la identidad de un negocio, hoy existen muchas situaciones en donde ese cambio es necesario, incluso, beneficioso.
Rebranding
Cuando el nombre de la marca es modificado por evolución, transformación, crecimiento o fusión con otra empresa, acompañar ese proceso con un nuevo dominio marca coherencia y profesionalismo.
Cambio de mercado o expansión
Si tu negocio online ya ha dado el paso para mirar al exterior o abrir una franquicia en un país en específico, necesitarás que eso se vea reflejado en un nuevo dominio con una extensión más global como “.com”.
Corregir errores
El dominio puede necesitar un cambio urgente cuando nuestra marca ha pasado por una crisis de reputación, posee un error en el naming o incluso genera confusión con otras marcas.
Una leve actualización o un reseteo completo de imagen puede venir más que bien.
Problemas técnicos
Si tu dominio cuenta con distintos problemas técnicos, penalizaciones o limitaciones SEO, es una excelente idea cambiarlo para continuar potenciando el crecimiento del negocio.
¿Cómo cambiar de dominio web sin perder tráfico SEO ni ventas?
Ahora que ya hemos recorrido algunos de los principales motivos para modificar el dominio web de una firma o negocio digital, llega lo más importante: ¿cómo hacerlo de forma técnica y estratégicamente correcta?
Después de todo, no debemos olvidarnos de que se trata de un tema muy delicado.
Cometer errores en este proceso puede causar pérdidas de posicionamiento en buscadores (SEO), confundir a los clientes habituales, disminuciones de visitas y compras. Ahora bien, una buena planificación puede minimizar al máximo esos riesgos.
Vamos a adentrarnos en detalle:
1. Análisis y planificación
- Analizar el estado actual del sitio: volumen de tráfico, posicionamiento SEO, qué backlinks posee, páginas con mayores conversiones y reputación general. Esto permite medir el impacto del cambio.
- Establecer objetivos del cambio de dominio: ¿por qué iniciaremos el proceso de cambio de dominio? Teniendo en cuenta los motivos que hemos comentado antes, esto ayudará a elegir mejor el nuevo nombre y su extensión.
- Elegir el nuevo dominio: teniendo en cuenta los criterios de marca y el posicionamiento SEO, no se deben olvidar los consejos más importantes. Entre ellos, destacamos la brevedad, la facilidad al escribir y al nombrarlo, así como la coherencia con la propia firma.
- Comprar y registrar el nuevo dominio: ya es el momento de comprar un dominio, lo cual se puede hacer de manera práctica y segura en sitios online, en donde también se podrá realizar su correcto registro durante el periodo de tiempo determinado. Después de todo, se trata de una inversión estratégica.
- Aprovechar las comodidades de los sitios de dominios en línea: en algunos casos se puede registrar dominio + hosting al mismo tiempo. Esto también acerca otras facilidades, como la privacidad de los datos, certificados de seguridad automáticos (SSL/TLS), renovación fácil y gestión centralizada, lo que simplifica la vida técnica del webmaster.
- Configurar el nuevo dominio: ya sea que se haga el proceso desde cero o se conecte y vincule con el dominio existente del negocio, se debe terminar de configurar junto al servidor hosting nuevo o antiguo para que funcione de manera correcta.
2. Hacia una correcta implementación técnica
- Redirecciones 301: ya en el plano de la implementación técnica, se debe siempre recordar establecer las redirecciones 301 desde cada URL antigua a la nueva. Esto ayuda a que se le transfiera la misma autoridad al nuevo dominio.
- Reducir redirecciones y actualizar enlaces internos: mientras más redirecciones o saltos de enlaces haya, más probabilidades de errores en la navegación, lo que se traduce en menos ventas. Para ello, es importante actualizar todos los enlaces internos para que se dirijan al nuevo dominio.
- Actualizar enlaces externos: además de los internos, los enlaces presentes en anuncios, redes sociales, campañas, entre otros, también deben modificarse para no confundir a los usuarios ni perder visitas.
- Actualizar programas externos: si corresponde en nuestro caso, se debe también enviar la nueva versión a los motores de búsqueda, así como también en tu sitemap, entre otros sitios claves para la visibilidad de una página.
3. Hacer una comunicación eficiente del cambio
- Anunciar el cambio con tiempo previo: antes de cualquier modificación, recuerda avisar con antelación a tus clientes y usuarios de redes sociales. Esto permite mantener informada a la comunidad y transmitir confianza.
- Explicar brevemente los motivos del cambio: sin entrar en demasiado detalle, es importante compartir con la comunidad los motivos del nuevo nombre de dominio y reafirmar que sigue siendo el mismo negocio.
- Actualizar los puntos de contacto: el correo electrónico, las redes sociales, los materiales de marketing o piezas comunicacionales, entre muchos otros documentos y textos oficiales deben reflejar el nuevo dominio.
¿Cómo realizar el seguimiento post-migración de dominio web?
- Herramientas de analíticas y rastreo: monitorear el tráfico, el SEO y el comportamiento de usuarios con Google Search Console y Google Analytics, por ejemplo, permitirá chequear si todo funciona bien o existen problemas no deseados.
- Registrar el nuevo dominio en Google Search Console: este paso permite informar a los buscadores que se ha realizado la migración.
- Realizar una revisión de backlinks: es importante tomarse el tiempo de identificar aquellos enlaces externos que redireccionen al dominio antiguo para poder comunicarse con los responsables y pedir actualización al nuevo dominio.
- Revisar y reducir los errores: ya sea que hablemos de los errores 404, las redirecciones que no funcionan o fallas generales, todo debe ser monitoreado durante el tiempo de transición. También es importante controlar la performance integral del sitio: seguridad, certificados, tiempos de carga.
Conclusión
Luego de todo lo dicho, ha quedado más que claro que cambiar el dominio web no es una decisión que debe tomarse sin recaudos. Sin embargo, eso no significa paralizarse por miedo.
Un cambio bien ejecutado puede terminar de confirmar una expansión o ser el puntapié necesario para seguir creciendo.
El camino para que un cambio de dominio no signifique perder lo adquirido implica tener un buen análisis y planificación previos, una implementación técnica correcta y completa, una comunicación adecuada con los clientes y la comunidad y un seguimiento post-migración. Recordar y aplicar estos pasos es clave para minimizar riesgos.
Por el contrario, puede derivar en nuevos beneficios. Lejos de ser una mera formalidad o decisión liviana, un nuevo dominio web puede ser la puerta para consolidar la identidad de una marca y el primer paso para el futuro próspero de nuestro negocio digital.
¡Un cambio de dominio bien ejecutado puede potenciar a un negocio digital!
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